Aaaaahhhhh… (Suspira mientras se agarra la cabeza)
¡Hay tantas cosas para decir y no sé cómo empezar!
"El Padrino" es la novela criminal de Mario Puzo (este tipo) publicada en 1969 por la editorial G. P. Putnam`s Sons que trata sobre la mafia neoyorquina, específicamente sobre la (ficticia) familia Corleone. Además de ser una novela, ósea una historia, es también una especie de guía del submundo de la gran manzana, su organización y costumbres. Este libro enseña mucho sobre la mafia sin que resulte pesado o como si estuvieras leyendo una pagina de Wikipedia, cosa que a muchos otros libros a veces les pasa.
Supongo que muchos ya saben más o menos de que va la historia, pero nunca esta de más explicar. La novela comienza con la boda de la hija del Don, Connie, con un joven italiano llamado Carlo Rizzi. Las personalidades de los personajes son tan bien presentadas que al terminar el primer capitulo ya sabemos como son cada uno. Durante la boda el Padrino, Vito Corleone, es bombardeado con distintas solicitudes por parte de sus vecinos y amigos. La boda sigue con total normalidad, con la tarantela en el fondo, la comida en las mesas y los agentes del F.B.I. en la puerta anotando las matriculas de los invitados. Cosas normales en la vida de un mafioso. No quiero contarles mucho más por que no se muy bien donde empieza el problema en si, por eso mejor dejarlo acá.
Bueno, primero quiero decir que yo vi las películas de Francis Ford Coppola y después leí el libro (ya se, ya se, es todo lo contrario a lo que hay que hacer. Pero es mejor que nada y tengo una excusa). Para ser sincero no sabía nada del Padrino antes de ver las películas, solo sabía que era un mafioso con cara rara que tenía una rosa en la solapa, un gato jugando en sus piernas y la voz de alguien que estuvo gritando por ocho horas en un concierto de rock. No sabía mucho como pueden ver. Entonces un día, a mitad del año pasado, creo, o finales, unos parientes nos prestaron su cuenta de Netflix. Estaba buscando algo que ver cuando me encontré con “El Padrino: Primera parte”. Obviamente me la puse a ver. No tenía nada que hacer. Entonces, a los dos minutos de haber empezado, me di cuenta que duraba 3 HORAS. Si no lo hubiera visto, seguro no me daba cuenta de que era tan larga, porque estaba MUY BUENA. Ese mismo día vi la segunda y al siguiente la tercera parte. Y como todas las cosas buenas, no estaba satisfecho. Quería más, quería una historia tan buena como esa, con unos personajes tan intrigantes y queridos. Después de unos meses me olvide del tema.
Hasta que revisando la biblioteca abandonada de mi tía encontré “El Padrino de Mario Puzo”. No lo podía creer, no sabía que había un libro (no presto mucha atención, porque al principio de la primer película dice que está basado en un libro). Ese mismo día me lo lleve a casa y lo empecé a leer. Pero por una cosa o la otra, lo deje sin terminar, apenas en la página 20, por ahí. No lo retome hasta hace unos días, cuando volví de vacaciones. ME LO MORFÉ EN DOS DÍAS. No les jodo, este es uno de esos libros de los que no te podes despegar un solo segundo. Para poder terminarlo me quede hasta las 3 de la mañana leyendo, pero me rendí antes porque mis ojos estaban rojos del cansancio.
El libro es tan fácil de leer, tan simple, tan interesante que lo único que hice en todo el día fue leer, aunque hacía mucho calor y tenia ganas de meterme a la pileta. Una de las cosas que más me gustaron del libro fue, además de los personajes, que no… explicaba… de… más…. Algunos libros te cuentan como el personaje se subió al auto, todo el viaje, que vio por la ventana y como fue a mear. Este no, solo decía “se subieron al Cadillac y se dirigieron al Bronx. Una vez allí…” ¡Y listo! Esto lo hacía tan fácil de leer y sentir que no estabas perdiendo el tiempo. A mí personalmente no me gusta que me cuenten que vieron una prostituta, un perro o lo que sea en su camino al Bronx. Es algo que no afecta en nada, a menos que ese perro o esa prostituta sean importantes para la historia o para crear una atmósfera. A parte de eso, lo detesto.
Otra cosa que me gusto mucho fueron los personajes ¡Es tan fácil enamorarse de ellos! Pero hay tanta variedad que nadie va a quedarse sin uno que amar. Mis favoritos personales son el Don, Tom Hagen, Johnny Fontane, Michael y Clemenza. Por varias razones que si tuviera que explicarlas acá se pondría demasiado largo y no quiero aburrirlos. Pero no puedo contenerme a explicar al Don. Es un personaje tan misterioso, pero también sabes cómo va a reaccionar en algunos casos. Es malo, moralmente, pero no podes evitar pensar que es el bueno de la novela. Todo lo que hizo fue para su familia y proteger a los que la sociedad consideraba… emmm… no sé cómo ponerlo… digamos, inadecuados. Tiene unos valores algo raros para la gente normal, pero sus consejos son de 10. Podría seguir pero por el bien de la reseña mejor no lo hago.
“El Padrino” además de un buen libro también es una crítica a la sociedad, en especial a la norteamericana. No voy a explicar porqué, voy a dejarlos que lo descubran ustedes leyendo el libro (¡Extorción! Muajaja).
Una última cosa quiero agregar. Mi edición es de una colección que creo que muchos tienen (la vi en varias bibliotecas de mis amigos y conocidos). Se llama Grandes Éxitos, de Ediciones Grijalbo y “El Padrino” es el segundo libro de la colección. No sé por culpa de quien ni porque razón pero tiene varios errores que no pasan desapercibidos. Nadie es perfecto, es verdad, pero eran errores tan básicos como confundir los nombres o olvidarse del guion de dialogo. Solo les aviso para que no se sorprendan y si tienen de otra editorial lean esa.
Bueno, a parte de esos errores, el libro es una joya que les recomiendo leer.
Eso fue todo por hoy y, como siempre:
Gracias por leer,
Matt.

