Bien, como es mi primera
reseña, seguiré los pasos al pie de la letra que me encontré en internet sobre
cómo escribir una reseña. Esperemos que funcione…
¡Aquí
vamos!
“El
hombre que fue jueves” de G.K. Chesterton fue publicado por primera vez en Gran
Bretaña por la editorial J.W. Arrowsmith en 1908, contando con 184 páginas (por
lo menos en mi edición) de puro suspenso.
Muchos
ya conocemos a Chesterton, y si no lo han hecho todavía, por lo menos han
escuchado de él (espero). Un hombre inglés, gordo, con un rostro de Tío Vernon
de Harry Potter con bigote. Sería perfecto para ser interpretado por Richard
Griffiths con una peluca y unos anteojos. Bueno, volviendo al tema, si no
conocen todavía a este admirable señor, esta es su oportunidad para hacerlo ¿Y
que mejor forma de conocer al célebre autor que leyendo “El hombre que fue
jueves”? Además de corta, es entretenida, ya que por la forma que está escrita
te resultara tan natural como hablar con un lord inglés sacado de una novela de
Jane Austen.
La historia
transcurre en Londres en el 1900` y comienza con la visita de Gabriel Syme,
nuestro protagonista que además es todo un poeta, a Saffron Park donde
discutirá con otro joven poeta, llamado Lucian Gregory, sobre la belleza y el
significado de la poesía (cosas de poetas) en una fiesta en dicha localidad
londinense. Entonces resulta que Mr Gregory dice llamarse anarquista, idea que
Syme encuentra absurda, este no se tomaba muy en serio esta filosofía. Asumiendo
esta actitud como un insulto personal, Mr Gregory toma como su única misión demostrarle
lo contrario a su colega. Lucian decide llevarlo a una reunión de anarquistas,
que casualmente decidirá el nuevo miembro del Concilio Europeo de Anarquistas,
cargo al cual Mr Gregory aspiraba. Aquí comienza la parte en que la historia
realmente inicia, y de la mejor forma posible ¿Qué cual es? Con un inesperado
giro de los eventos, claro.
Este
libro puede leerse de dos formas: por el gusto de leer algo muy bien escrito y
disfrutar de la historia o para conocer la refutación de Chesterton a la
filosofía anarquista. Yo, personalmente, leería primero de la primera forma y
luego de la segunda, para aprovechar todo el jugo que esta obra tiene para
ofrecer.
Dicho
esto, comencemos con la crítica…
Este
pequeño gran libro es uno de los que te gustará tener en tu biblioteca cuando
seas viejo y arrugado. Si nunca has leído a Chesterton o a ningún autor inglés
de su época, te resultara algo pesado, como leer un libro que de los que te
obligaban en el colegio. Pero si de verdad te gusta la literatura, te recomiendo
que le des una oportunidad. No lo vas a lamentar. Esta escrito de una forma tan
hermosa y sublime, tan parecido a una conversación del narrador contigo, que te
enamoraras del estilo y querrás leer más autores de Gran Bretaña. Te sentirás
tan sofisticado después de leerlos que soñaras con ser británico, beber té y
pasearte por los parques con caminos de graba. Los libros que leerás después te
parecerá bruscos y poco eminentes (después se te pasara, no te preocupes).
Poniendo de lado su forma de escribir de profesor reverencial, la novela es,
sin lugar a dudas, una novela de suspenso. Tiene giros y revelaciones
inesperados (aunque algunos no tanto, me parece a mí), humor e incluso un poco
de amor, aunque pasa muy desapercibido (quizás sea inexistente, siempre tengo
la costumbre de ver rosas donde no las hay).
En
resumen, “El hombre que fue jueves” es un clásico de un gran autor, algo brusco
para el primer chapuzón a la literatura europea de los siglos pasados (yo iría
más por Dickens o Verne, pero eso para otra reseña) pero de todas formas es
bien recibido. Puede resultar algo pesado si nunca antes leyeron algo parecido,
pero si le dan una oportunidad, les aseguro, que no van a arrepentirse. Las
estanterías de la literatura son muchas, dale una ojeada a las que están llenas
de polvo. Quizás te lleves una sorpresa.
Gracias por leer,
Matt.

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